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5 ago 2010

El millón de barriles diarios

Editorial

La República, Bogotá

Agosto 5 de 2010

Justo cuando en el Congreso de la República se abría el debate sobre la "enfermedad holandesa" y la adopción de la regla fiscal que mantendrá los recursos fruto del boom minero energético en el exterior,
Ecopetrol cerraba el negocio de la compra de los activos de la BP en Colombia por más de mil novecientos millones de dólares; una adquisición que pone la petrolera en las grandes ligas de la Región y hace que su producción se acerque rápidamente al millón de barriles diarios.


Las repercusiones de la movida empresarial no se hicieron esperar y el primer coletazo de la decisión gerencial se reflejó en el precio de la acción de la petrolera colombiana en la Bolsa de Valores, que sobrepasó el techo de los tres mil pesos registrando una valoración sin precedentes desde que el papel valor se emitió hace tres años.


Ecopetrol decidió comprar los activos de la BP en Colombia al lado de Talisman, una pequeña compañía petrolera canadiense que lleva muchos años en nuestro país y que en este caso se ha convertido en uno de los mejores aliados en materia de riesgos compartidos.


Las cosas han cambiado sustancialmente en el sector petrolero colombiano desde hace un tiempo. Mientras hace una o dos décadas las únicas noticias que salían de Ecopetrol se referían a las crónicas huelgas sindicales de la USO y a las amenazas de que muy pronto no seríamos autosuficientes en producción de crudo, ahora sólo leemos en los diarios económicos buenos indicios del sector. Ese quiebre de rumbo se dio desde que el alto gobierno nacional decidiera democratizar un porcentaje de la empresa y llevara las acciones a las Bolsa de Valores de Nueva York.


Desde entonces la empresa tiene un estricto código de buen gobierno y unas sólidas reglas corporativas de empresa multinacional moderna que la ha hecho brillar en la Bolsa de Valores local y en la de la `Gran Manzana`. Es por eso que ahora, que están al rojo vivo los sonajeros, es muy complicado que al nuevo ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado Noriega, le dé por cambiar al presidente de Ecopetrol, Javier Gutiérrez Pemberty, quien ha hecho una notable labor en la petrolera colombiana.


El alto nivel directivo que han demostrado los nuevos ministros del gabinete de Juan Manuel Santos debe reflejarse en sus decisiones a partir de la próxima semana, que ojalá estén más cerca de lo técnico y empresarial que de lo político populista. Mientras las cosas en Ecopetrol deben sostenerse por un largo tiempo para que gane solidez internacional, lo que ocurre en otras compañías de carácter industrial y comercial del Estado, si hace que deban enderezar rumbos y tal vez hacer cambios en su alta gerencia

29 jun 2010

Colombia ya es la cuarta economía de la Región

Ángela Quintero Velandia

La República, Bogotá

Junio 29 de 2010

Bogotá. Un análisis estadístico del Centro de Estudios Económicos de la Andi concluyó que el tamaño del Producto Interno Bruto (PIB) total colombiano pasó de ser el séptimo a ser el cuarto de América Latina.

En 2002 la economía colombiana representaba cerca de 90 mil millones de dólares y en 2009 pasó a ser de alrededor de 200 mil millones de dólares.


"Éramos la séptima economía en 2002 en América Latina y hoy somos la cuarta economía", confirmó el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, haciendo eco de las cifras del gremio.


Al país lo preceden Brasil, México y, con una mínima diferencia, Argentina. En el caso de Venezuela, el tamaño de su PIB se ve afectado hacia abajo por efecto de la tasa de cambio, ubicándola por debajo de Colombia.

Hay quienes consideran que el comportamiento reciente de la tasa de cambio ha contribuido a que el tamaño del PIB crezca.


"En la medida en que el peso se vuelve más fuerte, cuando se convierte el PIB a dólares, va a valer muchos más", explicó el investigador de Econcept, Andrés Escobar.


El ministro Zuluaga también aseguró que entre 2002 y 2009 el ingreso per cápita colombiano ha crecido 2,3 veces, al pasar de 2.250 dólares a 5.140 dólares anuales, lo que le ha permitido al país reducir la distancia con las otras naciones de la región.


Sin duda, el aumento reciente que ha tenido la Inversión Extranjera Directa (IED), que en la actualidad se encuentra en niveles del 25 por ciento del PIB, es uno de los aspectos que ha contribuido al crecimiento de la economía.


"Hemos sido el país de mayor crecimiento en la inversión. En 2002 era el país de menor inversión como proporción del PIB en América Latina, no sobrepasaba el 16 por ciento y durante el año de crisis (2009) llegamos a 25,8 por ciento del PIB", afirmó Zuluaga, durante una charla reciente con representantes del sector financiero.


Pese a este panorama favorable, surge la inquietud de por qué estas cifras no se reflejan en la tasa de desempleo del país que, dentro de la región, es de las más alta (12,2 por ciento a abril de 2010). También está por las nubes la pobreza y desigualdad. "Gran parte del crecimiento tiene que ver con la minería, con extracción de recursos minerales: carbón, petróleo y otros, que no generan mucho empleo y que tienen un futuro indefinido", dijo integrante del CID de la Universidad Nacional, Stanley Malinowitz.


El investigador de economía internacional también llamó la atención sobre los pocos efectos que ha tenido una mayor inversión sobre los servicios del sistema financiero.


"El crecimiento debería medirse en términos de bienestar (salud, educación e ingreso per cápita), a lo que no se le ha prestado suficiente atención", concluyó Malinowitz.


Inversión Extranjera en América Latina


Los países que regularmente concentran la mayor parte de la IED recibida en la subregión, según la Cepal, son Argentina (50 por ciento), Brasil (42 por ciento), Chile (16 por ciento), Colombia (32 por ciento) y Perú (31 por ciento). Las corrientes de IED hacia Venezuela descendieron de 349 millones de dólares en 2008 a una salida neta de 3.105 millones de dólares en 2009, como resultado de las nacionalizaciones efectuadas.

Desempleo en Colombia vs. crecimiento


El gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, explicó que cuando en Colombia hay una desaceleración del crecimiento económico, el desempleo aumenta en una proporción mayor a la que ocurre en otras economías de América Latina. "En el caso de Perú, que crecía a nueve por ciento y el año pasado lo hizo en 0,9 por ciento, la tasa de desempleo no tuvo mayor variación", afirmó el gerente del Banco Central.


Altos niveles de desigualdad y pobreza


Los principales cuestionamientos frente al buen comportamiento de la economía del país, además del desempleo, es la poca reducción en los niveles de pobreza e indigencia. El más reciente informe de la Misión para el Empalme de las Series de Empleo, Pobreza y Desigualdad, al 2009 más de siete millones de colombianos se encontraban en la pobreza extrema (16,4 por ciento) y más de 19 millones en condiciones de pobreza (45,5 por ciento).

11 jun 2010

Medoro cerrará compra de Frontino antes del 31 de julio

La República, Bogotá

Junio 11 de 2010

Bogotá. Tras casi seis años de liquidación y 28 de concordato, Frontino Gold Mine Ltda está a punto de cerrar el negocio con la minera Medoro Resources, que compró la empresa por 200 millones de dólares.


El proceso, que avanza bajo la supervisión de las autoridades colombianas, se definiría antes del 31 de julio de este año, tiempo en el que está previsto terminar la operación. Sin embargo, se puede ampliar el plazo en 15 días más.


La transacción representa una reactivación de la actividad minera en la región, ya que se abre la posibilidad de volver a hacer exploración en Frontino, lo que potencialmente significa mayores regalías. Además, el negocio incluye el pago del pasivo pensional de 1.500 personas, el cual asciende a 330.000 millones de pesos.


El ex presidente de Bavaria y miembro de la Junta Directiva de Medoro, Augusto López Valencia, dijo que la empresa garantizará el empleo de los 1.600 trabajadores activos en la empresa durante un año.


La Mina


El liquidador de Frontino, Luis Fernando Alvarado, señaló que la empresa tiene la mina "El Silencio", la más antigua en producción de oro en Colombia.


La compañía fue fundada en 1852 por ingleses, que posteriormente transfirieron las acciones a norteamericanos. En los años 60 estuvo impactada por la violencia que se presentó en el nordeste de Antioquia, lugar donde está ubicada la empresa.


Por estas razones, hacia 1976 los inversionistas abandonaron la mina y la empresa a la luz de la ley entró en concordato en 1976 por la elevada carga prestacional que reportaba.


No obstante, la oposición reclama actualmente la titularidad minera, ya que aseguran que son dueños de la empresa. "El registro minero del título de propiedad figura a nombre de Frontino Gold Mine y no de ningún trabajador. Esas personas han vivido por varios años del conflicto generado por la crisis de la empresa, donde dicen que son 3.000 a 4.000 los dueños del derecho minero. Por esto, se han opuesto el negocio con Medoro, pese a que los documentos de la propiedad los tenemos nosotros", manifestó Alvarado.


La liquidación de Frontino se inició el primero de septiembre de 2004. "Desde ese entonces la empresa ha seguido operando por dos razones: la primera, porque los derechos mineros se extinguen a los 12 meses de haber dejado de ser ejercidos y la segunda, por la alta dependencia en Segovia y Remedios (Antioquia), ya que sin Frontino quedarían cerca de 4.500 familias sin ingresos", dijo Alvarado.


La empresa fue ofrecida a 150 empresas en el mundo, de las cuales una manifestó interés con un ofrecimiento de 70 millones de dólares. La mayor dificultad para realizar el negocio fue la imposibilidad de determinar el valor del activo minero, ya que no hay exploración.


Finalmente, Medoro hizo sus estudios y llegó a un acuerdo para comprarla, negocio que en cerca de mes y medio sería cerrado.

4 jun 2010

El Hueco fiscal polariza la campaña electoral

Nicolas Abrew

La República, Bogotá

Junio 4 de 2010

Bogotá. Las fuentes para obtener nuevos recursos con el fin de tapar el hueco fiscal, que actualmente se ubica en 4,5%, tienen enfrentados a las cabezas de los equipos económicos de las campañas presidenciales de Juan Manuel Santos y Antanas Mockus.

Se trata de Juan Carlos Echeverry (Partido de la U) y Salomón Kalmanovitz (Partido Verde), quienes suenan para dirigir el Ministerio de Hacienda en los próximos cuatro años.

El debate se centra en la necesidad de realizar una nueva reforma tributaria para reducir el déficit fiscal.

Echeverry sostuvo que no la va a realizar y aseguró que con las reformas a las regalías y a la salud, sumado a la formalización de tres millones de trabajadores, entre otras iniciativas, obtendrá los recursos para reducirlo al 1,5 por ciento.

Kalmanovitz afirmó que el hueco fiscal es más grande de lo que afirma el gobierno, por lo que es una "mentira" asegurar que no se requiere una reforma tributaria.

"Vamos a alcanzar el equilibrio fiscal en cuatro años"


El asesor económico de la campaña de Juan Manuel Santos, Juan Carlos Echeverry, explicó las fórmulas para reducir el hueco fiscal del gobierno sin tener que aumentar los impuestos a través de una reforma tributaria. También se comprometió a alcanzar el equilibrio fiscal.

¿Qué va a hacer para reducir el déficit fiscal?

Por el boom petrolero las regalías van a tener un desarrollo importante, hay que hacer un ahorro sustancial, ojalá por fuera del país, para no afectar la tasa de cambio. Segundo, la formalización de tres millones de empleo nos va a reportar mayores recursos para salud y pensiones, que nosotros calculamos entre 0,8 y uno por ciento del PIB. Tercero, estamos repensando el tema de las exenciones. La sumatoria de esto nos da de 2,5 a tres por ciento del PIB, como el déficit es 4,5 por ciento si se le resta esos tres estaríamos al final del gobierno en 1,5 por ciento sin necesidad de la reforma tributaria.

¿Pero entonces no habría reforma tributaria?

Lo que ha dicho el candidato Santos es que si alguna de estas cosas no se cumpliera y solo en esa eventualidad, en un futuro dependiendo de los ingresos del gobierno se pensaría en una reforma tributaria, pero en principio no se necesita si estas cuentas y la gestión que vamos a hacer producen los ahorros que esperamos.

¿Qué tan cierto es que se le está mintiendo al país con la cifra del déficit fiscal?

La verdad es lo que el gobierno le presentó al Congreso, que es un déficit de 4,5 por ciento del PIB y pues es la verdad del presupuesto.

¿Cómo alcanzará el equilibrio fiscal que propone?

Usted arranca con un déficit de 4,5 por ciento, con las medidas anteriores se pueden alcanzar tres puntos del PIB y el crecimiento del ciclo económico debe aumentar los recaudos de IVA y renta, que calculamos entre 0,5 y uno por ciento del PIB, con eso alcanzamos un equilibrio fiscal,

¿Cómo va hacer para financiar proyectos de infraestructura?

Si el doctor Santos es presidente la idea es que la locomotora de la infraestructura tenga todo el combustible para que crezca a más del 10 por ciento anual por lo menos durante los próximos cuatro años. La fuente será, por supuesto, gasto público. Nosotros tenemos contemplado que el monto para este sector eventualmente estará distribuido entre uno y 1,2 por ciento del PIB anual para este sector. Eso está calculado en un libro que publicamos en los Andes.

"Lo que ha dicho Juan Carlos Echeverry es irresponsable"


La cabeza del equipo económico de Antanas Mockus, Salomón Kalmanovitz, calificó de "irresponsable" la propuesta de Juan Carlos Echeverry de reducir el déficit fiscal sin una reforma tributaria. Además, afirmó que el hueco fiscal es más grande de lo que dice el gobierno.

¿Qué opina de la propuesta de Juan Carlos Echeverry de no hacer una reforma tributaria?


Lo que ha dicho Juan Carlos Echeverry es irresponsable porque el déficit fiscal parece que es mucho más grande que el 4,5 por ciento que está proyectando el gobierno para este año y por eso el miércoles pasado canceló el proyecto de regla fiscal, porque parece que los datos son tan malos que aparecería el candidato Santos y su ministro de Hacienda como irresponsables frente a lo que se tiene que hacer.


¿De cuánto sería ese déficit?


No se. Pero es mucho más del 4,5 por ciento y por eso no lo dieron a conocer. Las vigencias futuras para este año parece que complican mucho el déficit y las exenciones concedidas a zonas francas y la de los activos estarían erosionado fuertemente el recaudo tributario. Entonces se está gastando más y al mismo tiempo se está recaudando menos, eso no se puede sostener y es mentira decir que no se necesita una reforma tributaria para enfrentar este problema que es muy grave.


¿Cómo sería su reforma? Las reformas tendrán el objetivo subsanar el déficit coyuntural que parece que es enorme, como el estructural que es tres puntos del PIB. Lo lograríamos por medio de eficiencia en el recaudo con lo que aumentaríamos un punto del PIB y con una reforma integral que incluya a los municipios y departamentos para lograr obtener los recursos suficientes para enfrentar los problemas más graves de la sociedad.


¿Qué tanto aumentarían los impuestos?


No es una reforma radical, incluso se van algunas tarifas como la de empresas en renta y se mantiene en 33 por ciento la de las personas naturales, se trata de seguir fomentando la inversión de las empresas, pero se eliminan las exenciones, entonces eso debe dar uno o 1,5 puntos del PIB adicionales.


¿Cómo serían las tarifas de renta e IVA?


Yo había pensado un 25 por ciento para empresas y un máximo de 33 por ciento para personas naturales. En el IVA podríamos tener tarifas de 4, 8 y 16 por ciento, pero lo importante es simplificar el régimen porque eso impide que haya evasión y por ende aumenta el recaudo.


¿Qué va a hacer para atraer inversión en infraestructura?


Vamos abrirle el campo a las licitaciones internacionales para tener la última tecnología y la máxima eficiencia. Unos parámetros para garantizar el mantenimiento de las vías. Utilizar el cobro de valorización para las obras de los Transmilenios y el Metro en Bogotá.

1 jun 2010

Los empresarios no quieren más impuestos

María Paula Albán Ramírez

La Repoública, Bogotá

Junio 1 de 2010

Bogotá. Los empresarios nacionales no están de acuerdo con el alza en los impuestos que propone Antanas Mockus como parte de su política económica de Gobierno.

Así quedó demostrado en un sondeo realizado por LA REPUBLICA a importantes directivos de compañías, y quienes, en su mayoría concordaron al afirmar que un incremento tributario no sería prudente en la actualidad.

En efecto, para el presidente de Almagrán-Almacenar, Omar González, el hecho de incrementar los impuestos sería contraproducente para el empresariado. Así mismo, el presidente del Grupo Gepsa, Oscar Isaza, opina que el candidato del Partido Verde debe revisar su propuesta en esta materia y "clarificar lo que quiere hacer", mientras que el presidente de Avantel, Carlos Mariño, le aconseja que antes de subir los tributos se concentre en evitar la evasión.

Incluso, varios directivos, entre los que se destaca el gerente de Rubbermix, Andrés Berón, afirman que resulta trascendental reducir los actuales impuestos que cancelan las compañías en el país, con el fin de que éstas reinviertan sus utilidades y creen mayores empleos.

Y es que a pesar de que las propuestas económicas de Juan Manuel Santos y Antanas Mockus contienen elementos muy similares, entre los que se destacan una política macroeconómica prudente y el compromiso de establecer una regla fiscal que lleve al país a ahorrar frente a una bonanza petrolera, en el tema tributario radican las mayores diferencias entre los dos candidatos, y según los analistas económicos el plan de Mockus es el más ambicioso de los dos.

Temas como la generación de empleo, la reducción de la pobreza, el agro, la salud y la tecnología son, de acuerdo con los empresarios colombianos, puntos en los que las propuestas de los candidatos no han sido lo suficientemente concretas, por lo que exigieron que en estos últimas semanas de campaña clarifiquen estos factores.

Para el presidente de Banmédica, Fernando Robledo, por ejemplo, pese a que la problemática del tema de la salud es uno de los asuntos más importantes de la actualidad, las propuestas de los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta han sido muy difusas y no han declarado de qué manera van a volver sostenible el modelo.

Por su parte, el presidente de la Compañía Envasadora del Atlántico, Sergio Karagumechian, aseguró que en el tema agrícola, tanto Santos como Mockus se quedan cortos, pues siempre mencionan el propósito de generar empleos para el sector, pero no han especificado la manera cómo lo harán.

Lo cierto, es que sin importar el candidato que sea elegido como Presidente de Colombia, los empresarios exigen reglas claras para mantener su operación.


La propuesta de Mockus

Más empleo con el estímulo tributario

El candidato del Partido Verde, Antanas Mockus, propone crear estímulos tributarios para las empresas que generen más empleo en el país, con el fin de reducir los actuales índices. De igual manera, señala que consideraría el desmonte de los parafiscales en caso de que éstos estén obstaculizando la creación de nuevas puestos de trabajo en el país. Un punto importante de la política del candidato radica en otorgar recursos para mejorar la educación y la ciencia y la tecnología en Colombia, con base en lo que estima podría llegar a crear más empleos. Antanas Mockus propone además una reforma tributaria estructural para ordenar los impuestos nacionales y regionales e incrementa el recaudo, recuperar la eficiencia y promover la formalidad laboral, para además combatir la evasión que actualmente existe en la sociedad.

La propuesta de Santos

A reducir las tasas de desempleo

Para el candidato del Partido de la U, Juan Manuel Santos, el tema del desempleo será uno de los puntos base en los que concentrará su política económica. En efecto, propone crear 2,4 millones de puestos de trabajo durante sus cuatro años de gobierno y formalizar 500 mil empleos, con lo que busca reducir los actuales índices a cerca de nueve por ciento en 2014 y a seis por ciento en 2020. Aunque Santos se opone a incrementar impuestos, sí considera que se debe incrementar la base del recaudo tributario y formalizar nuevas empresas para superar el déficit fiscal y mantener así el crecimiento del país. De igual manera, se compromete a realizar deducciones al impuesto de renta sobre nuevas inversiones en activos fijos, que se combinarán con deducciones sobre el incremento de la nómina formal, motivando a las pyme a hacer uso de estos incentivos.


Qué opinan los empresarios

Gabriel Díaz Ardila, presidente de Oikos


Me parece que los dos candidatos deben enfatizar en sus programas en el tema de generación de empleo debido a las necesidades que se tienen en esta materia. Si se logra crear más empleo mejora la capacidad adquisitiva y esto permitirá que avance en general la economía. Además, no se debe descuidar la seguridad.

Gloria Ortega, Presidenta de Tigo


A los candidatos a la Presidencia de la República les propondría subir un poco los índices de competitividad y agregarles indicadores de gestión a las medidas que proponen. Así mismo, habría que subir en el orden de prioridades las tasas económicas globales de desempleo y eco operadores energéticos.

Mario Hernández, Presidente de Mario Hernández


La meta del próximo gobierno debe estar enfocada a reducir los 26 millones de pobres que hay en la actualidad, por eso hay que buscar estrategias que generen empleo y desarrollen infraestructura. Es necesario entonces crear estrategias que desarrollen diferentes sectores, que a su vez generen empleo.

Diana Porras Luna, presidente de Almagrario


Los candidatos deben hacer mayor claridad frente a sus propuestas para solucionar el problema fiscal, que es uno de los grandes retos que tiene que enfrentar el próximo gobierno. Igualmente, en ambas campañas hace falta definir cómo se financiarían las diferentes obras que se quieren llevar a cabo en el país.

Carlos Mariño G., Presidente de Avantel


A Mockus le propongo que antes de pensar en subir impuestos se concentre en evitar la evasión, lo que es consecuente con sus proyectos. A Santos, que los primeros 90 días de su gobierno presente un plan maestro de puertos y carreteras, lo que generaría más empleos, desarrollo y tributos.

Ricardo Gálvez, Gerente general de Worldcolor/Quad


Las propuestas de Santos no tienen un planteamiento concreto en el tema de empleo. Algo semejante sucede con su posición frente a los TLC con Canadá y Estados Unidos. Así mismo, es necesario que muestre su plan económico a desarrollar para superar el problema con Venezuela.

Omar González, Presidente de Almagrán


Este no es el momento de incrementar impuestos, creo que eso sería contraproducente. Además, los candidatos tienen que ser más específicos en cómo van a generar más empleos y sobre todo, en cómo van generar apoyo para que los jóvenes creen nueva empresa en el país.

Mauricio Uribe V., Director general servitrasplantes


En cuanto a Mockus, es muy peligrosa la propuesta de reducir la tecnificación de las empresas, con el fin de estimular la mano de obra. Esto golpearía la competitividad. En cuanto a Santos, debe acoger una política internacional que lleve al mejoramiento de las relaciones con un vecino como Venezuela.

Juan Carlos Giraldo, Presidente del Grupo Celar


Los dos candidatos deberán darle fuerza en sus programas económicos a temas como la inversión social y en salud. Para el caso de Santos hay que mejorar la inversión en lo social e infraestructura y al de Mockus le quitaría el incremento de impuestos que propuso.

Oscar Isaza, Presidente Grupo Gepsa


El candidato Mockus debe revisar su propuesta en materia impuestos, clarificando lo que quiere hacer.
Respecto a Santos creo que está bien orientado, en la medida en que se mantengan muchas de las políticas de atracción de inversión, seguridad jurídica y seguridad para las regiones.

Eduardo Santoyo, VP asuntos corporativo .co Internet


Las políticas deben incluir dos cosas: predictibilidad y estabilidad. Debe incluirse una claridad estricta en las reglas de juego que evolucione pero no cambie de un día para otro. A su vez, es necesario implementar políticas que estén relacionadas con escuchar al empresariado cuando se hagan cambios en la política económica.

Juan Pablo Hernández, gerente general de easyfairs


Uno de los temas básicos es el tema de una reforma tributaria para facilitar el pago de impuestos y reducir la evasión. No se trata de subir impuestos, sino formalizar ciertos sectores de la economía. Lo segundo para mí es que el tema ambiental y es fundamental dentro de la agenda económica para el desarrollo del país.

Consuelo León, Gerente Harinas San Martín


El programa económico debe estar encaminado a continuar con la inversión que es basicamente el motor de una economia que genera empleo y consumo que ayuda al crecimiento economico y el bienestar social. No caer en medidas que causen un efecto de contracción economica no muy sano para el sector productivo.

Álvaro José Isaza, presidente Asesorías e Inversiones


Deben hacer claridad sobre lo que van a hacer en temas como privatizaciones, y una posible enfermedad holandesa, proveniente de las exportaciones petroleras.
Por otra parte hay poca claridad con el tema ambiental y lo que va a pasar con los recursos que se van a destinar a este tema.

Sergio Karagumechian, Compañía envasadora del Atlántico


Ambos se quedan cortos en el tema agrícola. Siempre mencionan el altruista propósito de generar empleos agrícolas y de aumentar las áreas sembradas, pero no dicen en detalle el como.

Sin desarrollo del campo, nunca habrá ni paz ni desarrollo sostenido y justo para los colombianos.

Mauricio Ospina, Presidende de proyectar Valores


Si bien las posiciones de ambos candidatos difieren en gran medida, a sus propuestas económicas les hace falta claridad. Se habla de inversiones en ciencia, en incentivos tributarios, en no subir impuestos, pero aún hay que aterrizar más esos planes y definir cómo se implantarían estas medidas.

Rafael Madero, Gerente de Expomavis


Falta incluir el control a la evasión de impuestos. Considero que debería eliminarse el cuatro por mil, bajar el impuesto a la renta, el IVA e incluso aranceles. Se le debería apuntar a la teoría de menos impuestos y más recaudo, En la medida en que suban los impuestos hay más fraude".

Andrés Berón, Gerente Rubbermix


Ninguno de los dos candidatos habló del tema de tributación de las empresas. Deben considerar la posibilidad de reducir el impuesto de renta de 35 a 20 o 15 por ciento, de manera que las empresas castiguen el dividendo, pero reinviertan y puedan generar el empleo esperado.

Fernando Robledo, Presidente de Banmédica


No ha habido mucha claridad de los candidatos en cuanto a la problemática en el tema de la salud, pues sus propuestas han sido muy difusas. Es necesario que digan si se va a aclarar la parte de la cobertura o si se hace una modificación constitucional del sistema.

23 may 2010

Cuatro cuentos y un voto

Alberto Carrasquilla

El Espectador, Bogotá

Mayo 23 de 2010

En su ala mediática, la capacidad de echar cuentos que exhibe el análisis económico colombiano no me deja de sorprender. Cuatro ejemplos.

Primero: en Colombia el Gobierno no ahorró durante las vacas gordas mundiales de 2003-2008, aun cuando redujo a la mitad su relación de deuda y multiplicó el valor de sus activos. Segundo, en Colombia la irresponsabilidad fiscal ha valorizado la moneda y los demás activos. Tercero, en Colombia el empleo y el capital son insumos sustitutivos en la producción, de tal suerte que para aumentar el empleo hay que subir el costo de usar el capital. Cuatro, hay desmadre fiscal, cosa que implica clavar más impuestos a como dé lugar, pero al mismo tiempo hay una bonanza fiscal que hay que ahorrar.

Entre 2002 y 2008, plena época de vacas gordas, la deuda pública colombiana bajó en el equivalente a unos 20 puntos del PIB, en tanto que la deuda pensional bajó en lo equivalente a otros 40. Durante el mismo período, las acciones del Gobierno en entidades como Ecopetrol y Telecom se valorizaron notablemente. Aunque la magnitud exacta de dichas ganancias es difícil de calcular, cabe pensar que el valor de dichas empresas, con regulación completamente indefinida, en un caso, y un piano actuarial a cuestas, en el otro, era cercano a cero en 2002. En contraste hoy día, según las cotizaciones de bolsa, valen varios billones de dólares.

Segundo, afirmar que el fortalecimiento de la moneda, lejos de reflejar optimismo respecto del futuro del país que la emite, refleja todo lo contrario --es decir, un inminente desmadre con origen fiscal-- equivale a decir que las acciones emitidas por una empresa se valorizan al conocerse que ella va camino al despeñadero financiero. Si para valorizar activos basta reducir ingresos y aumentar costos, el Euro ---gracias al generoso progresismo mediterráneo-- competería con el dólar de Zimbabue como la moneda más fuerte del mundo.

Tercero, el hecho es que el stock de capital por trabajador en Colombia no llega al 25%del nivel observado en Estados Unidos. En la explicación del abismo que hay entre nuestro nivel de vida y el de ellos, figura de manera muy prominente esta monstruosa escasez de capital. Al mismo tiempo, el costo de contratar mano de obra en el mercado formal es altísimo y de ahí nuestro desempleo y nuestra informalidad. El problema no es que usar el recurso escaso sea muy barato en Colombia, el problema es que usar el recurso abundante, al menos formalmente, es demasiado caro.

Por último, no tiene mucho sentido diagnosticar que el país, simultáneamente, adolece de una crisis fiscal y de una bonanza fiscal. La combinación de políticas que se propone, al amparo de esta tesis, consiste en clavar impuestos y, al mismo tiempo, ahorrar la bonanza fiscal proveniente de la minería. Como si el mismo dinero, que es fungible, produjera mejores resultados económicos y sociales en unas cuentitas de ahorro estatales sembradas en el exterior, que en manos de los ciudadanos que lo producen con su esfuerzo.


* * *


Un amigo argentino me confesó su envidia, sentimiento que presiento extendido por toda América Latina, de cara a las elecciones colombianas del domingo. No es para menos; contamos con 6 opciones de lujo para escoger quien suceda, y con qué idea de país en mente, al Presidente Uribe. Yo votaré por Germán Vargas, dueño de todos los pergaminos como defensor de la Seguridad Democrática y autor de un programa de Gobierno profundo y coherente, el cual ha expuesto con claridad, altura intelectual y todo el respeto que la opinión y los contrincantes merecen. Presidentazo.

21 may 2010

Parafiscales y estímulos tributarios

Hugo López C. y Jesús Botero*

Portafolio, Bogotá

Mayo 21 de 2010

Los cambios propuestos en la forma de financiación de los impuestos ala nómina tendrían sentido sólo si el mínimo y el auxilio de transporte se estabilizan en términos reales, y el énfasis de la política distributiva se concentra en instrumentos para los más necesitados.

Aunque, en el largo plazo, el crecimiento del empleo moderno urbano se ha desacelerado, su desempeño 2001-2007 (3,9 por ciento anual) fue bastante aceptable. Sin embargo, ha estado sesgado a favor del más educado y contra el menos educado (este último representaba el 70 por ciento del empleo moderno en 1996; apenas el 50 por ciento en el 2009), lo que contrasta con la abundancia relativa de fuerza de trabajo menos educada (70 por ciento de la total en 2009).

Ese sesgo, que se manifiesta en falta de oportunidades laborales para el trabajo menos calificado, explica el auge del empleo informal, que subió para no bajar con la crisis de finales de los años 80 y ha aumentado más con la reciente.

El ahorro de trabajo asalariado poco educado -una tendencia internacional- se ha acentuado entre nosotros por la evolución en el salario mínimo (SM) y puede acentuarse más hacia el futuro por la forma en que se están dando los incentivos tributarios a la inversión.

Entre 1995 y el 2009, el SM real aumentó 22 por ciento (si se deflacta por el IPC), y el 39 por ciento (si se deflacta con el IPP); y el costo total para el empresario, que incluye un 71 por ciento de recargo por los salarios indirectos asociados con un trabajador que se gane el mínimo, subió 26 por ciento y 43 por ciento respectivamente.

Poco ha servido ese aumento para mejorar la suerte de la gran masa de trabajadores colombianos: el 44 por ciento gana menos que el mínimo diario (72 por ciento en las zonas rurales). Entre los obreros y empleados rasos donde cabe hablar propiamente de evasión al mínimo diario ésta es del 22 por ciento (35 por ciento en las zonas rurales) y en el agregado de las 13 ciudades del 13 por ciento; hay ciudades como Pasto, donde alcanza el 48 por ciento.

El salario mínimo no sirve a los hogares más pobres, porque sus trabajadores no son asalariados, sino informales (91 por ciento son independientes en el quintil 1, es decir, en el 20 por ciento más pobre; 79 por ciento en el quintil 2).

Y porque los pocos que laboran como obreros y empleados asalariados son objeto de una evasión muy alta (86 por ciento en el quintil 1 y 45 por ciento en el quintil 2). Pero las alzas en el SM real afectan el empleo moderno no calificado: para evitar que se trasladen completamente al salario de mercado los empresarios más chicos recurren a la evasión (que sube con el desempleo de estos trabajadores) y los más grandes, al reemplazo de los mismos por trabajadores con educación superior.

En el largo plazo, lo primero que el país necesita es un crecimiento elevado, sostenido y no inflacionario (TLC, contando con Asia; una tasa de inversión alta incluyendo infraestructura). Pero, para reducir el desempleo y la informalidad el crecimiento es condición necesaria (sin crecimiento no hay empleo); no requisito suficiente. Por eso, hacia el futuro hay que pensar en estrategias complementarias.

Para ello, se requiere un gran acuerdo social, porque todos tienen, para ganar, que poner. Tomando el ejemplo chileno se podría pensar en conformar una misión compuesta por académicos extranjeros y nacionales de todas las tendencias; debería reunirse con las principales fuerzas sociales y presentar un informe en un plazo breve a la consideración del Presidente y el Congreso.

Su propuesta debería combinar, a nuestro juicio, mecanismos de demanda (sobre salario mínimo, parafiscales y estímulos tributarios a la inversión); estrategias de oferta (calificación de la fuerza laboral y acceso a la educación terciaria de la masa de bachilleres pobres), reformas a la seguridad social (seguro de desempleo, pensiones para los informales, cambios en la financiación de la salud con impactos sobre el empleo) y programas, tipo Empleo en Acción, que generen trabajo moderno para los más pobres, urbanos y rurales, hoy vinculados a la Red Juntos. La reforma de los parafiscales no es sino una -entre muchas- de esas tácticas.

Rodrigo Botero y Domingo Cavallo (2010) han propuesto reemplazar el descuento del 40 por ciento (hoy 30 por ciento) sobre la nueva inversión, por una deducción del 120 por ciento del impuesto sobre el incremento de la nómina salarial. Tiene el mérito de abrir el debate. Uno de nosotros (Jesús Botero) ha planteado como alternativa mantener el valor del incentivo tributario actual sobre la inversión realizada, pero haciéndolo descontable de los aportes parafiscales que debe realizar la empresa, lo que focaliza el incentivo hacia sectores generadores de empleo.

El sector minero, por ejemplo, cuya rentabilidad depende menos de los impuestos que del precio internacional de sus productos, debido a su baja relación trabajo-capital, probablemente dejaría de ser uno de los principales beneficiarios esos estímulos tributarios.

Una estimación preliminar (estudio en curso Eafit-Banco de la República) sugiere que al cuarto año de la aplicación de esta medida, el empleo moderno urbano se habría elevado en 210.00 plazas (en 189.000 para los asalariados sin educación superior).

Se incrementa el empleo manteniendo el dinamismo de crecimiento y sin que se ponga en riesgo la economía por el desbalance de las finanzas públicas. No obstante, su impacto sobre los costos laborales y el empleo se desvanecería rápidamente si el SM real continuara subiendo como lo ha hecho.

Baste un ejemplo: frente al salario mínimo los parafiscales (Sena, cajas de compensación e ICBF) representan hoy el 9 por ciento, y frente al costo salarial total del empresario (incluyendo salarios indirectos) apenas el 5,3 por ciento; el año pasado el salario mínimo real (usando el IPC) subió 5,6 por ciento y el costo total real para el empresario en 5,4 por ciento, lo que hubiera cancelado en un sólo año el impacto una hipotética supresión de los parafiscales que se hubiera hecho en el 2008.

Por eso, los cambios propuestos en la forma de financiación de los parafiscales tendrían sentido sólo si el salario mínimo y el auxilio de transporte se estabilizan en términos reales, y el énfasis de la política distributiva se concentra en otros instrumentos, que lleguen realmente a los más necesitados: un seguro de desempleo, por ejemplo; la financiación mediante impuestos generales de los aportes de salud, para garantizar cobertura plena a la población.

* Gerente Banco de la República, Medellín, y profesor Universidad EFIT.

http://www.portafolio.com.co/opinion/analisis/parafiscales-y-estimulos-tributarios_7718322-3